Hablábamos en el post anterior de cómo puedo relacionarme con una persona que me resulta tóxica, sin que nos haga tanto daño. Para conseguirlo, podemos adoptar las siguientes estrategias:

* Tener presente que una persona sólo puede hacernos daño si nosotros lo permitimos.

* Revisar la visión que tengo de esa persona: en muchas ocasiones, tenemos una visión un tanto distorsionada de esa persona, que nos hace verla “peor persona” de lo que es. Sería interesante hacerse el siguiente planteamiento; “¿Es realmente tan mala?”, “¿Tiene cosas positivas?

* Buscar un resquicio de interacción positiva: identifica aquellas áreas o puntos en común que puedas tener con él/ella y trata de fomentarlos, de esa forma compensarás los aspectos negativos de esta relación y se resultará más agradable.

En definitiva, si decido seguir manteniendo relación con esa persona, no tengo que “sufrirla”, puedo hacérmelo más llevadero. De mí depende…