Hace unos días, no recuerdo dónde, leí un texto corto que rezaba algo así:

Tener rencor es como tener tu  casa ardiendo y te dedicarte a perseguir a quien le prendió fuego, mientras tu casa es consumida por las llamas.

Me parece una forma muy exacta de describir el efecto del rencor. Sentir rencor por alguien que me ha hecho daño de alguna forma, es humano e inevitable. Sin embargo, si me dejo llevar por él seguiré alimentando el daño que esa persona me hizo, seguiré hurgando en la herida una y otra vez, y me sentiré peor.

El rencor tiene un funcionamiento paradójico: dirijo todos mis pensamientos y deseos negativos hacia la persona que me ha causado el daño, sin darme cuenta de que:

  • lo más probable es que a esa persona mis pensamientos y deseos no le lleguen
  • me estoy causando otro daño, además del que me provocó esa persona

No podemos evitar que nos hagan daño, forma parte de la vida, pero sí puedo limitar el impacto emocional que tiene en mí. Si alimento el rencor, si me centro en mis pensamientos negativos hacia esa persona, seguiré echando combustible y mi casa seguirá ardiendo. Somos responsables de nuestro cuidado emocional, y por suerte, las «heridas» emocionales se van curando.

Piénsalo bien, el rencor es el sentimiento menos práctico que hay!

Cuídate!!

Gracias  por leerme!